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3 comentarios
Está claro que todavÃa tenemos en este paÃs a bastante gente (más de la que uno puede imaginar) cuya única religión es la anarquÃa, el desacato a las normas, leyes y autoridad, porque sÃ. En los paÃses más democráticos y avanzados de Europa no entienden el dicho español de “quien hace la ley, hace la trampa”. Es inconcebible en Dinamarca, en Alemania, en Suiza, por ejemplo.
El incumplimiento de las normas de tráfico es uno de nuestros mayores problemas. Cientos, miles de jóvenes, que a lo mejor hubiesen tenido un excelente porvenir, sin hubiesen sido más sensatos, engrosan las listas de los que cada dÃa adelantan su cita con la muerte.
Hay una alto grado de irresponsabilidad, por parte de jóvenes conductores, que no se percatan de que lo que llevan entre manos es un arma letal si es mal utilizada, pero a lo que no están ajenos tampoco otras personas con más edad y más veteranÃa en la conducción. Es bien cierto que la educación vial se tiene que aprender desde el hogar, y continuar insistiendo en la escuela, en el instituto y en el cumplimiento de las leyes. Sin educación ni normas de convivencia no vamos a ninguna parte. Y en tráfico es importante que haya una presencia más activa de los agentes de la guardia civil. Esa presencia es bastante disuasoria.
Nos encontramos cada dÃa en las autovÃas al clásico loco que protagoniza una conducción temeraria; que no respeta los lÃmites de velocidad,.que no pone señales cuando quiere hacer alguna maniobra de salida de la carretera o un adelanto; que habla con su móvil conduciendo, como desafiando a los demás; que ponen sus radios a todo volumen como provocando a quienes escuchan sus ruidos; que se pega al vehÃculo que va delante sin respetar las distancias; que adelanta en tramos donde está prohibido hacerlo; que no respeta siquiera los pasos de peatones o las señales de stops o de preferencia de los otros, y que, incluso, se pone insolente cuando a alguien se le ocurre llamarle la atención.
Son auténticos kamikazes, gamberros y delincuentes de la carretera, donde no valen ninguna de las medidas e y sanciones contempladas en el Código de Circulación Generalmente son unos chalados que no se avienen a razones, que no escuchan las recomendaciones de la DGT, ni los consejos de los medios de comunicación. Con esta gente no hay nada que hacer y como elementos peligrosos para la sociedad que son habrÃa que retirarlas de la circulación y ponerlas a buen recaudo.
Seguirá originando su propia muerte o lesiones para toda la vida y traerán la desgracia a aquellos que iban tranquilamente por la carretera, solos o con su familia y perecen en esa guerra estúpida e insensata creada por tanto desquiciado que se las sabe todas.
Estoy con los que opinan que todo cuanto se haga para obligar a la gente a ser más prudentes y evitar muertes en la carretera, es poco.
En los últimos tiempos vemos además que la insensatez llega a unos lÃmites extremos: individuos e individuas que conducen ebrios o drogados, que no vacilan en hacerlo en dirección contraria causando accidente graves y muertes; que llevan automóviles sin poseer permiso de conducir, o siguen conduciendo a pesar de que les han retirado el carné. Y están los reincidentes a los que sólo se les han puesto una sanción administrativa, y a veces, dependiendo de los jueces, ni eso. Se considera incluso un atenuante el hecho de ir borracho. Son interpretaciones erróneas que ponen en entredicho nuestra justicia..
Afortunadamente, las cosas han cambiado y muchas de estas infracciones ya se consideran delitos y, por tanto, tienen penas de cárcel. Suponemos que estas nuevas medidas harán recapacitar a más de uno. Si no se pone mano dura y se hacen cumplir las me temo que estaremos de nuevo ante ley de la selva.
1 de Agosto de 2008 a las 12:58
Limitar la potencia no significa que no se pueda circular a velocidad excesiva. Con 100 CV se puede circular a 120 km/H por las vÃas urbanas, hasta con 70 CV se puede hacer y con un motor de sólo 1.2 cc. La velocidad debe ser adecuada al tipo de vÃa y condiciones de la conducción y eso lo da la sensatez y la educación, no los CV de los coches.
1 de Agosto de 2008 a las 10:11
de que se asombran? yo soy joven y canaria, y se que los jovenes canarios al menos el 65% por ser benevolente dejan MUUUCHO que desear, son dependientes de los padres hasta mucho mas alla de los 30, con 30 aun solo piensan en fiestas y tonterias… se extrañan de que sean tambien irresponsables conduciendo?
1 de Agosto de 2008 a las 09:25
Si alguien me lo puede explicar.
Si el problema principal es la velocidad, porque no se limita la potencia de los motores?
Se que es cuestion de marketin, pero imagino que un estado puede intervenir por el interes general (ya que han impuesto una macrocarcel)