No cabe duda de que los canarios necesitamos trabajar juntos para abordar los temas de importancia estratégica con los que nos enfrentamos. Sólo asà podremos aunar los esfuerzos de todos los miembros de nuestra comunidad, en el entorno polÃtico, económico y social, en pos de la resolución de los retos a los que nos enfrentamos. Pero tampoco podemos caer en la trampa del consenso ciego, por muy bien que salga esa foto en los medios o por mucha pátina de legitimidad que pueda dar ese consenso a las propuestas que se planteen, las cuales pueden o no buscar maximizar el beneficio común. Y esto aún sabiendo que, en la mayorÃa de las ocasiones, resulta más incómodo disentir que ir a favor de la corriente.
Mucho se ha hablado acerca de la cuestión del tren (o, mejor dicho, de los trenes porque la propuesta se hace para las islas de Gran Canaria y de Tenerife) y el aspecto que más se insiste en resaltar en cuanto al proceso que se está siguiendo para llevar a cabo esta iniciativa es el consenso en el que se está desarrollando. Y, aunque no sea una cuestión baladà teniendo en cuenta la falta de éste para atacar otros problemas de Ãndole realmente estratégica con que nos enfrentamos, desde luego no debe de ser la piedra angular sobre la que descanse una decisión de este calibre.
No cabe duda de que la resolución del problema del transporte supone un reto de gran magnitud para nuestras islas. Y, dado el carácter estratégico de la cuestión, las soluciones parciales y a corto plazo están destinadas al fracaso; es imprescindible un enfoque global y a largo plazo que tenga en cuenta todos factores, todas las posibilidades y todas las alternativas presentes y futuras.
Y tomando el caso de Gran Canaria como ejemplo, el problema de fondo no es si construir o no un tren con origen en Las Palmas y destino en Maspalomas. El problema de fondo no es si el tren debiera de llegar hasta Agaete para que las comarcas del norte se puedan beneficiar de él. El problema de fondo no es si el tren es beneficioso o perjudicial para la isla en su conjunto. El problema que tiene planteado Gran Canaria es el de la movilidad de personas y mercancÃas. Y no sólo en el corto plazo sino en el largo plazo y de una manera sostenible. Y cómo asegurar esa movilidad en un entorno geográfico con unas caracterÃsticas especÃficas, en un ecosistema extremadamente frágil que constituye uno de nuestros principales atractivos turÃsticos, es una cuestión de importancia absolutamente estratégica.
Asà que, planteada de esta forma la magnitud del reto, la pregunta (para la que ya conocemos la respuesta) es: ¿es la iniciativa de los trenes el resultado de un plan de movilidad sostenible que cuente con la debida coordinación de medios a nivel autonómico, insular y local? Porque en ausencia de dicho plan, la iniciativa del tren, por muy consensuada que esté, no será una solución al serio problema al que nos enfrentamos los canarios.
· Guillermo Caamaño Brito es economista y Socio-Director de Exalia (www.exalia.es).

Su comentario












Le recuerdo el consenso total y absoluto del marco politico completo (PP + PSC + NC + CC) en el gobierno insular en mayo de este año para la realizacion del proyecto del transporte alternativo en la sila de Gran Canaria.
Le recuerdo que en el corredor sureste viven hoy en dia mas de 650.000 habitantes, se mueven por el corredor el 85% de los viajes realizados en la isla y el 80% de la economia canariona se concentra en este corredor.
Como consultor – o eso es lo que parece en exalia – le recuerdo que mas de 25 ciudades nacionales incluso de tamaño menor al de Las Palmas de Gran Canaria tienen instalado, estan instalando o disponen del proyecto de instalacion de un transporte alternativo.
Como profesional del transporte debe saber que el Ministerio de Fomento junto a los Fondos Europeos esta invirtiendo en el marco de desarrollo nacional PIOT sumas astronomicas en todas las provincias de la Peninsula y en los Archipielagos Balear y Canario (Tenerife), que estan aportando trabajo a miles de personas en las areas industriales y de servicios principalmente, en vez de engrosar las filas del paro como nos ocurre en Gran Canaria.
Le recuerdo que por desgracia en Gran Canaria estamos completamente fuera de las inversiones nacionales, porque concentramos a todas las personas inteligentes del mundo mundial para que el servicio publico siga en manos de un par de listillos que se preocupan de asfixiar a la isla para beneficiar al cartel de la venta de coches.
Finalmente me parece triste leer toda la pagina para no encontrar ni un solo apunte al verdadero problema que acogota el servicio publico en Gran Canaria: ELIMINACION DEL CACIQUISMO PARA EL ENRIQUECIMIENTO PARTICULAR.
Mientras que estos parasitos manipulen principalmente a La Provincia para seguir vendiendo coches, la tergiversacion de la solucion consensuada es alpiste para estos caciques insulares.
Le recuerdo que en Gran Canaria la media de vehiculos por habitante es de 0,69, mientras que la media nacional se encuentra en 0,44. ¡No podemos captar mas coches en menos sitio! Como profesional del transporte puedo seguir escribiendo un argumento tras el otro, pero el origen del problema no es racional. Es puramente irracional: Como es posible que un grupusculo de personas con intereses particulares se imponga a las necesidades importantes del transporte en el corredor mas poblado de la isla mas importante del Archipielago.
¿Tiene Usted respuesta real a como romper las redes de esta mafia?
Yo creo que el problema no sólo está planteado y hay que situarlo en los términos que comenta el autor y que intenta rebatir Tenorio, sino en otros más prosaicos: ¿nos lo podemos permitir, económicamente, o no?
El argumento de que en el corredor del sureste vivan 650.000 personas y se produzcan, según Tenorio, el 85 % de los viajes (que de ser ciertos serÃan interurbanos) no es una razón de peso para instalar otro medio de transporte alternativo. Eso sólo es un dato de partida, no una justificación o razón de peso. Eso serÃa válido si ese volumen de transportados tuviera un origen y un destino concretos, que no es evidentemente el caso, pues ambos hablan del territorio sabiendo que es lo que se llama una “conurbación urbana†y no dos ciudades para ir de punto a punto.
Tampoco son razones, excepto para los que viven del presupuesto público (polÃticos, empresas adjudicatarias de obras y poco más, desde luego no una parte importante y significativa de la población), que el Ministerio gaste -o dilapide- sumas astronómicas significa nada en especial. Eso sucede con frecuencia con los gobiernos corruptos. Muchas veces a los ciudadanos sólo les toca pagar los afanes faraónicos o las megalomanÃas de algunos polÃticos dispuestos a que la historia los recuerde como a León y Castillo, dado el estudiado sistema polÃtico que “gozamos†y sus interconexiones sol las que, de hecho, impiden a los ciudadanos ejercer su voluntad, interpretada torticeramente por esos polÃticos.
Y desde luego, Sr. Tenorio, tildar de caciques a los vendedores de vehÃculos porque los ciudadanos prefiramos el transporte privado al que usted nos quiere imponer, además de ser una solemne demagogia, atenta contra el más elemental sentido común. Sólo le faltó cantar una loa a la gloria de Al Gore para completar el cuadro ideológico. No es casual que NC, por esas cosas, esté en la oposición, aunque el PSC le haya dado algunas migajas, más que nada por acabar de romper CC. Y para completar el rizo, parecen olvidar que ya se empezó con este análisis ferroviario el alcalde RamÃrez Bethencourt, permitiendo a la empresa Transeuropea tratar de promocionar su tren vertebrado. Tras un salto en el tiempo, el asunto volvió a estudiarse en serio en la presidencia cabildicia de Soria, nombrando para esos menesteres a Arturo Aragonés. No hay nada nuevo bajo el sol, menos aún los que pretenden solucionar su vida con obras y proyectos descomunales, aunque luego dejen una herencia aterradora a sus comunidades.
Estoy de acuerdo con el autor en el fondo de la cuestión y celebro que alguien se haya tomado la molestia de ir contra corriente y, sin condicionamientos polÃticos y como mero ciudadano, hacer una reflexión sobre un asunto de calado estratégico para todos los canarios y desde un punto de vista de mero de sentido común.
Y, en mi opinión, la cuestión no es si hay o no consenso: el consenso no garantiza que las decisiones que se toman sean las idóneas y, desafortunadamente y cada vez más, es un término utilizado demagógicamente para manipular a las masas. Personalmente, preferirÃa una decisión tomada con un consenso menor pero que se hubiese tomado con algunas
garantÃas (si no todas) de que la alternativa elegida es la mejor para todos. Y cuando digo “mejor” no me refiero sólo a la cuestión económica y desde luego no estoy pensando sólo en el corto plazo. El impacto ambiental de semejante obra no es una cuestión baladà y, mucho menos, en un ecosistema tan frágil y tan castigado como el nuestro. Y cuando digo “para todos” evidentemente no me estoy refiriendo a los polÃticos, no me estoy refiriendo a los constructores, no me refiero a quienes nos venderán los trenes y el resto de la infraestructura y su mantenimiento. Me estoy refiriendo a todos los canarios, a los de ahora y los del dÃa de mañana. Porque si una
decisión de este tipo, con el impacto a largo plazo que tendrá sobre el paisaje y el ecosistema, se toma sin tener en cuenta todas las variables y todas las alternativas posibles, tiene muy pocas posibilidades de ser acertada y las generaciones venideras seguro que no nos lo van a agradecer.
Estoy de acuerdo con Fiebre en su planteamiento al rebatir el argumento de Tenorio relativo a la concentración de
población existente en el corredor sureste. Y, en este sentido, añadir una reflexión: ¿de qué me sirve a mà como vecino de Las Palmas o Maspalomas tener un tren que una ambas poblaciones si el problema real para mà es desplazarme desde San Lorenzo a la estación del tren o cualquier otro punto de mi ciudad? Si voy a tardar más en llegar de mi casa a la estación de partida y de la estación de llegada a mi lugar de trabajo o de ocio, mejor sigo yendo en mi coche. Y como yo, el 99% de mis vecinos. ¿Y qué decir de alguien que viva en Sardina del Sur y trabaje en Playa del
Inglés? Para ese viaje no hacen falta semejantes alforjas.
Asà que mejor harÃan los responsables (que por ello cobran) en solucionar nuestro problema real de transporte. Aunque, claro, como para ése no existen fondos estatales ni europeos que dilapidar, ni contratos que adjudicar, ni fotos que hacerse, ni medallas que colgarse; como para ése hay que analizar, planificar, negociar, tomar decisiones (impopulares algunas de ellas) y trabajar… pues va a ser que no.
Pero, para mÃ, la cuestión tampoco es si nos lo podemos permitir económicamente o no, si la pregunta se plantea para el corto plazo. Y creo que aquà radica buena parte del problema. Porque la respuesta de los interesados automáticamente va a ser: tenemos fondos del Estado y de la Unión Europea para financiar la obra y, en la situación de crisis actual, serÃa un disparate no hacer uso de ellos, ¡y pronto! Pensemos: Si hubiese fondos cien veces superiores disponibles para, por ejemplo, cubrir de cemento todas nuestras playas, ¿lo harÃamos? Quiero pensar que no. No porque económicamente (en el largo plazo) no serÃa una decisión acertada; porque eso afectarÃa a la principal fuente de ingresos de esta isla; porque, a pesar del beneficio que nos reportarÃa a corto plazo, el impacto serÃa netamente negativo en el largo plazo. Y, en mi opinión, de eso es de lo que estamos hablando aquÃ: de una obra de infraestructura con un escaso beneficio social y un gran impacto medioambiental en un entorno altamente degradado que va a afectar a nuestra principal fuente de riqueza en el largo plazo. ¿O es que un turista de Londres, BerlÃn o Estocolmo va a venir a Gran Canaria para ver más (o incluso peor) de lo que ya ve en su ciudad de origen? Yo no lo harÃa. ¿Y usted?
Por último, creo que Tenorio carga contra el autor cuando me parece que él ni siquiera se está pronunciando a favor o en contra del tren en cuestión. Creo que su planteamiento es que, antes de tomar una decisión de esa trascendencia, debe de existir un plan estratégico de movilidad sostenible y que cualquier actuación debe de llevarse a cabo en lÃnea con ese plan maestro. Esto no es más que sentido común y nadie debiera de escandalizarse por ello. Más bien, al contrario: debiéramos de escandalizarnos porque alguien pretendiese embarcarnos a todos en una obra faraónica y contanto impacto como la del tren sin antes contar con el citado plan. Las casas se empiezan por los cimientos, señores.
Ambos comentaristas confirman el desconcierto que se vierte actualmente sobre la materia del transporte en nuestra isla. Uno subraya la necesidad de situarlo en los terminos aducidos por el autor del articulo; es decir consenso. El segundo nos entretiene con el canto de sirenas que un consenso no es necesario (?), por el contrario esta de acuerdo con el fondo de la cuestion sin explicarnos como se desarrollan proyectos de futuro para nuestra isla sin el consenso previo. Condicion basica y en eso creo estaremos todos de acuerdo: Sin consenso harto dificil es alcanzar objetivos en cualquier lugar del mundo.
Consenso
En todas partes del mundo o disfrutamos del consenso a la hora de tomar una decision o no. Este Cabildo de progreso ha alcanzado el consenso con todos los partidos del arco politico (PSC + PP + NC + CC) y para mas unificacion de criterios la participacion colectiva de los alcaldes de los 6 municipios mas importantes de la isla: Las Palmas de Gran Canaria, Telde, Santa Lucia de Tirajana, Agüimes, San Bartolome de Tirajana, Ingenio. ¿Quién falta?
Demanda del servicio publico
Contra la evidencia de que en Gran Canaria superamos de manera exagerada la media nacional (0,44) con un indice de 0,69 nadie puede decir nada en contra. Por lo tanto disfrute Sr. Fiebre su libertad particular a moverse como le venga en gana. Faltaria mas que nos retrasaramos a los tiempos fascistas para imponer nuestra movilidad.
Ahora igual de importante es que si al ciudadano no le da la gana de perder el tiempo en la congestion diaria de vehiculos en la GC-1 disponga de un sistema alternativo con el confort y la puntualidad necesaria para no tener que soportar el embotellamiento en que nos tiene acogotado la falta de alternativa. Los datos de poblacion en Gran Canaria que he aportado unicamente confirman la demanda del servicio publico. Por favor no nos entretengan con estrategias de mercadillo porque no aportan nada a la solucion. Hoy disponemos ya de la red de transporte publico para transportar desde el origen (San Lorenzo como nos aclara el Sr. Viceverso) al destino a los ciudadanos. ¿A que se debe que se proponga el tren como sistema alternativo? Pues muy facil porque el actual sistema de transporte publico ha fracasado estrepitosamente y la sociedad demanda la movilidad alternativa en el corredor estrategicamente mas importante de la isla de Gran Canaria. Estamos simplemente pagando a unas estructuras mafiosas para mantener la corrupcion en funcion de subvenciones para atender las expectativas politicas y particulares de una serie de caciques cavernicolas. Abran la prensa de cualquier dia para corrobar el desastre financiero y de gestion basado en inventos de subvencionitis de la era comunista, la perdida anual y continua de pasajeros en nuestros transportes basados en monopolios corruptos que en nada tienen que ver con la realidad del transporte actual. La critica superficial sobre el estudio y analisis de las necesidades les ruego a ambos que se informen antes de hablar y reparen su ignorancia leyendo el Plan Territorial Especial en situacion publica para el corredor GC-1, donde la demanda para atender el corredor con el tren esta mas que justificado.
Cuando nuestro Cabildo propone en consenso el proyecto del tren, precisamente lo que esta activando son las herramientas para abrir la competencia entre los agentes operadores en nuestra isla para acabar con los afanes faraonicos y las melagomanias de los trogloditas actuales que tienen asfixiado el desarrollo del transporte publico y la movilidad de los ciudadanos en la isla de Gran Canaria.
Inversiones en Gran Canaria
Todos tenemos claro, incluso el Sr. Fiebre, que los canarios no nos podemos permitir economicamente un proyecto de esta indole solos. Estamos un dia si y el otro tambien llorando sobre la falta de inversiones extranjeras o nacionales para revitalizar nuestra industria turistica e industrial, para recuperar la fuerza de trabajo y lamentablemente tengo que reconocer como canarion que nos autoflagelamos con sistema. En las 49 provincias españolas se estan realizando inversiones ferroviarias y en Gran Canaria da la casualidad que reunimos a todos los eruditos inteligentes del mundo mundial. ¿Porque tenemos tanta suerte de reunir en tan poco espacio a tanto listo? O de dicho de otra forma y siguiendo los comentarios de Fiebre y Viceverso en el resto de España solo tenemos acomplejados con afan faraonico y politicos megalomanos corruptos. ¿Qué suerte tenemos en Gran Canaria, verdad? Es que debemos vivir en el paraiso, condicion esta que no comparto con ellos de ninguna manera.
Por supuesto que economicamente no podemos sacar adelante los proyectos importantes de desarrollo para la isla y a pesar de que los corruptos actuales en Gran Canaria se obstinen en mantener su monopolio con la enfermedad de la subvencionitis, el resto de la ciudadania debe avanzar en consenso para materializar el proyecto que reclama nuestro servicio publico. Y si disponemos del ultimo tiron europeo como region Obejtivo 1 en el periodo electoral actual, porque tenemos que seguir las directrices de los corruptos actuales del transporte en Gran Canaria y nos unimos al carro del desarrollo junto al resto de las comunidades españolas.
Por ultimo y agradeciendo a la redaccion de Maspalomasahora por permitir expresar de forma abierta nuestra opinion – ya podria seguir La Provincia los pasos de esta joven iniciativa en vez de unirse al grupo actual – es dificil entender al Sr. Viceverso hablando del verde y los pajaritos como si fuera el idologo Al Gore. Resulta que el proyecto del tren pretende eliminar mas de 15 millones de viajes del vehiculo particular de los mas de 110 que se realizan en el corredor sureste al año con los beneficios claros de reduccion de gases contaminantes, horas de trabajo perdidas mirando al sol, de accidentes viarios con muertos y heridos y un uso del terreno que es la mitad del muro que forma actualmente la autopista GC-1. Por favor que a Al Gore lo invito el grupo constructor que Ustedes y yo sabemos y para dar clases de asfalto empecemos por descubrir las barbaridades que estan realizado los caciques canariones y si encima en consenso, pues mejor.
Mientras estaba leyendo el comentario de Fiebre pienso que se refiere a los astros faraonicos de GUAGUAS y GLOBAL o a los politicos corruptos de la alianza Corrupcion Chicharrera y Prepotentes Populares que tanto daño han hecho a Gran Canaria con el asfalto repartido por la isla.
Reina el desconcierto que se vierte actualmente sobre la materia del transporte en nuestra isla de Gran Canaria.
Y claro esta, que a rÃo revuelto ganancia de pescadores.
Sigamos buscando fantasmas como culpables de la situación para conseguir el aplauso de las masas.
En mi opinión, la situación de Guaguas carece de veracidad y profundidad del problema. Abordando el tema económico como la solución del asunto. Cuando el déficit económico en la empresa de Guaguas es una cantinela que tenemos que soportar los ciudadanos de Las Palmas, cada 4 años.
Medidas a tomar hay muchÃsimas que no se nombran para no tener que nadar contra corriente. Como la impresentable cantidad de directores que hay en la empresa de Guaguas, y sus nada despreciables salarios que pagamos los ciudadanos. Circunstancia que no se da en las demás empresas como Salcai, Utinsa, Titsa…
La grave situación económica que están atravesando en estos momentos tanto empresas como particulares en Canarias como en el resto del PaÃs. Donde se divisa un futuro muy incierto, e Ãndices de pobreza en muchas familias canarias desbordadas por la crisis que estamos padeciendo.
El sacrificio se requiere por parte de todos, todos valga la redundancia, y no que paguen los platos rotos los usuarios de un servicio público hundido por su nefasta, irresponsable, y reincidente gestión.
Aunque, las comparaciones son odiosas, en relación con la gestión del transporte en Tenerife, hemos perdido el tren del futuro en nuestra Ciudad de Las Palmas.
La situación de Guaguas no se soluciona con subida de tarifas, sino con un gasto racional y control en la gestión. Que ya no admite paños calientes.
Algunos dirán. Es que en Tenerife reciben más dinero. No señor. Es que se gestiona adecuadamente.
El diagnostico de Guaguas es demasiado benévolo y tardÃo. Aparte de, impresentable por querer cargar el peso de la incompetencia y despilfarro sobre los ciudadanos, o la administración pública.
No cabe duda, que las guaguas forman parte de nuestra identidad. Donde los polÃticos de turno en el Aymto. De Las Palmas, se han dedicado a practicar el enchufismo. Y también, a ceder a la extorsión de los votos.
En mi opinión, hay que mirar adelante. Y hacer el sacrificio todos sin excepción.
Los tiempos que vivimos demandan soluciones para el transporte por carretera como:
- Una empresa única de transporte en Gran Canaria, que evite la duplicidad de lÃneas de Guaguas, y la mala gestión.
- La implantación del tranvÃa en la zona urbana que sea factible. Y el tren en largos recorridos.
- La implantación urgente de carriles seguros para transportes alternativos como la bici.
- Dar preferencia a los vehÃculos de profesionales que operan en tareas de servicios en la Ciudad. Estableciendo carriles bus y taxis que sean necesarios. Asà como, más zonas de carga y descarga.
Y por supuesto, una limpieza de choque de incompetentes en la empresa de Guaguas Municipales, sobran instalaciones en la empresa propias de una multinacional.
Los dineros, subvenciones, contratos programas, y próximos que se inyecten para conseguir una empresa de transporte público digna y eficaz para Las Palmas, seguirán cayendo en saco sin fondo.
Hace falta capacidad y decisión polÃtica para tomar el toro por los cuernos. Y hacer una gestión responsable y justa del dinero público, máxime en los tiempos que vivimos.
Además, de trabajar juntos por una gestión medioambiental adecuada.
chacho, porque no dejan de plantearse como poner la isla patas arriba, por que no se preocupan de poner mejor funcionamiento lo que hay, el tren no sera para beneficio de todos, como siempre, sino pa unos pocos, que mas canario que seguir con la guagua.
Completamente de acuerdo con el comentario de Jose Manuel y de Tenorio. Pienso que sobre la decision sobre el proyecto del tren se ha alcanzado un consenso milagroso. Lo que nos falta es rigor y profesionalidad para acabar con la corrupcion actual en el transporte publico en Gran Canaria centrando la limpieza en la gestion, que nunca una empresa permitiria la situacion caotica y deficitaria. Para colmo son estos mismos grupos los que promueven campañas tendenciosas principalmente en el periodico de La Provincia para evitar la competicion con la entrada del tren en el corredor mas fuerte de la isla, que de cajon es el mas necesario de descongestionar.