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Es costumbre de nuestros polÃticos el echar a otros la culpa de lo que sucede a su alrededor y casi nunca entonan el “mea culpa”, como si ellos vivieran en otra galaxia. ¡Pobrecitos, ni que fueran unos angelitos, libres de culpa y de pecado!.
Ahora, a la consejera de Turismo del Gobierno de Canarias no le ha gustado que las patronales turÃsticas estén anunciando a bombo y platillo que al final de este año vamos a tener dos millones de turistas menos (o sea, tanto como la población que tiene Canarias) y que se pueden producir hasta 50.000 puestos de trabajo menos, además de las pérdidas económicas que alcanzan cifras astronómicas. Les acusa de “alarmistas” y de no haber previsto la crisis. En esto último quizás tenga razón porque, la verdad, aquà tenemos pocos empresarios que sean unas lumbreras, pero sucede que, hasta ahora, la suerte y no su agudeza, les ha favorecido. La consejera, considera “irresponsable”el análisis económico” que hacen las patronales turÃsticas.
El nuevo secretario general de la UGT en Canarias, Francisco Fonte, arremetÃa contra los empresarios instándoles a que invirtieran, a que crearan puestos de trabajo, a que utilizaran el dinero de la RIC que anda por ahà aparcado y que se dejen de pedir flexibilización del mercado laboral y otras vainas que sólo les benefician a ellos, pero no a los trabajadores.
A este paso, como no haya un fuerte revulsivo que dinamice los recursos y la actividad económica, sólo tendremos en Canarias muchos, muchos pensionistas, funcionarios a porrillo, que tienen su puesto de trabajo garantizado; polÃticos, que mientras estén apoltronados también gozarán de empleo y privilegios, y unos cuantos millonarios para los que estas crisis son “peccata minuta” y apenas les afectan.
De todas formas, hablando de turismo, creo que nos hemos buscado la situación actual porque hace años que los economistas vienen pronosticando qué es lo que sucede cuando se confÃa en un solo recurso y no se tiende a una diversificarlos. De todo ello se ha hecho eco, en general, la prensa insular y se ha hablado en foros y debates. Pero como quien oye llover.
Aquà a todos les dio por convertirse en hoteleros, sin saber lo que era eso, y se volvieron locos invirtiendo en apartamentos, en bungalós y en algún hotel que tenÃa que competir con las multinacionales hoteleras. No se tuvo muy en cuenta lo del ecologismo, lo del turismo sostenible, lo del respeto al medio ambiente y al paisaje y surgieron por todas partes apartamentos-nichos, mamotretos y construcciones horribles en laderas, barrancos, acantilados, espacios naturales, etc., haciendo mal uso de un territorio y de un espacio escasos.
Se decÃa, además, que se construÃa para “crear puestos para los canarios”. Y eso era una falacia. Los canarios apenas podÃan trabajar en esos lugares, bien por falta de preparación, o porque las empresas consideraban mejor para sus negocios traer gente de fuera. O sea, los canarios ocupaban, por lo general, los puestos de más baja categorÃa.. Al menor resquicio de crisis, se iban y se van a la calle. Y ahora, el gobierno de Canarias suprime hasta módulos de formación profesional hostelera… No lo entendemos.
La ordenación y regulación de lo que se dio por llamar “industria turÃstica” brillaba por su ausencia, e incluso la legislación que trataba de ella era enrevesada y farragosa, por lo que no habÃa demasiadas garantÃas jurÃdicas para muchos inversores. Algunos de ellos se las arreglaban como podÃan para sacar adelante sus proyectos, aunque hubiera que saltar por encima de la ley, o tuvieran que untar a más de un polÃtico.
Asà que se siguió erre con erre en lo que llamábamos “industria”, sin serlo, porque, en realidad de lo que se trata es de “servicios”, que para que sea rentable y funcione debe funcionar a la perfección. Un servicio público es muy delicado y se resiente cuando lo que se ofrece no está al gusto del consumidor o del usuario. Por tanto, hay que actuar con imaginación, mantener siempre una buena imagen, un trato exquisito y satisfactorio, de acuerdo con lo que se paga. Aquà ha habido cantidad de elementos que han empañado la buena imagen de Gran Canaria y de todos aquellos destinos turÃsticos de las islas, en general, y no los voy a mencionar para no ser reiterativo “ni alarmistas”, pero que todos en mayor o menor medida, conocemos.
A este desmadre, que le ha ido quitando esa aureola de buena imagen que tenÃa Gran Canaria, se unen las quejas de que nuestra planta hotelera, especialmente la extrahotelera está “obsoleta”, y que, por tanto hay que renovarla. Ciertamente los empresarios que quieren ver llenos sus apartamentos, o tal vez medio llenos, en estos momentos, han tenido que gastarse el dinero para mejorarlos. Los que no lo han hecho, se han visto abocados a cerrar, o reconvertirlos en viviendas y zonas residenciales, opción que cuenta con muchos detractores.
Ahora yo me pregunto, ¿cómo puede ser obsoleto algo que apenas tiene 30 o 40 años de existencia, cuando por muchas partes del mundo tenemos construcciones que se levantaron hace 500, 1.000 o 2.000 años y todavÃa están funcionando? Probablemente, quienes construyeron esos apartamentos y bungalós (parece que no se refiere a hoteles esa obsolescencia) no lo hicieron con mucha visión de futuro, tanto en su diseño como en su funcionalidad.
Ya se sabe lo que pasa con el turismo. No se puede obligar a nadie a venir aquà por mucho que digamos que estas son unas islas afortunadas, un paraÃso, o que tenemos un seguro de sol. Los turoperadores son los que mueven a las masas en función de su economÃa. En estos momentos todos los mercados euroepos de los que se surte Canarias están en crisis, como nosotros (bueno, nosotros bastante más) y los turistas van allà donde les sale más barato. Elemental.
3 de Julio de 2009 a las 10:01
China aprovechará la actual crisis económica mundial, que le ha afectado en gran medida, para “cambiar sus pautas de crecimiento”, destacó hoy el viceprimer ministro chino Li Keqiang en la inauguración de la I Global Think Tank Summit, que reúne a expertos de todo el mundo para idear soluciones
contra la recesión.
y ganan al mes 150€ aprox.