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6 comentarios
Las distintas decisiones que se toman en el ámbito de la polÃtica influyen en el presente y en el futuro de un paÃs y de su ciudadanÃa. La orientación que se dé hoy a las polÃticas sobre el territorio y el medio ambiente o a las infraestructuras, la educación o la sanidad marcará el desarrollo y la sostenibilidad, por un lado, y la calidad de servicios públicos esenciales, por otro. Igual sucede con la economÃa, con la inversión privada y con las cuentas públicas. Los aciertos y los errores de hoy se prolongan y proyectan a corto, medio y largo plazo.
Por eso, se hace preciso reflexionar sobre el alcance de las mismas. Más aún, si cabe, en momentos de profunda crisis económica en la que cae el dinamismo de la inversión privada, estando las administraciones públicas obligadas a tirar del carro para estimular la economÃa, invirtiendo en infraestructuras productivas y promoviendo programas para la diversificación económica, con la intención de frenar la destrucción del empleo.
Cuatro hitos recientes van a ser determinantes, en distinta medida, para que Canarias esté en mejores o peores condiciones para afrontar el delicado momento económico -con una significativa destrucción de empresas y situados ocho puntos por encima de la media estatal en desempleo, acercándonos al 30% de la población activa en paro- y definir expectativas para un nuevo modelo de desarrollo sostenible: la financiación autonómica, el denominado Plan Canarias y los Presupuestos Generales del Estado y los de la Comunidad Canaria para el año 2010.
Financiación
El primero de los envites se cerró el pasado 15 de julio con el acuerdo de financiación autonómica que Canarias firmó en el Consejo de PolÃtica Fiscal y Financiera. Un acuerdo mal negociado, en el que no se supo defender nuestras singularidades, en especial el hecho insular, con reconocimiento constitucional, un parámetro mal ponderado mientas se inventaban otros a la carta: lengua,
extensión territorial, envejecimiento de la población o la dispersión de esta.
Un acuerdo fruto de la enorme debilidad del Ejecutivo de ATI-CC y PP, asà como del maltrato por parte de un Gobierno central que, por el contrario, ofrecÃa un tratamiento exquisito a otras comunidades, alejándose por completo de la búsqueda de la equidad y la suficiencia financiera de los distintos territorios. AndalucÃa y Cataluña aparecen como los más claros ejemplos de ello. El resultado fue un acuerdo de financiación que nos hace perder 250 euros por persona y año con relación a la media española, es decir, recibiremos 500 millones de euros anuales menos que otras comunidades, como han reconocido miembros del propio Gobierno de Canarias, lo que afectará gravemente a los servicios públicos y al ejercicio del resto de competencias del autogobierno en el próximo perÃodo. Resulta patético el voto favorable de CC a su tramitación esta semana en el Congreso, tras reconocer que es lesiva para Canarias y que no reconoce nuestras singularidades.
El segundo hito, más reciente, es el Plan Canarias, que hace apenas tres semanas presentaba el presidente Zapatero con la complicidad de Rivero y su Gobierno. Una vez conocido su texto denunciamos que se trataba de un Plan sin ficha financiera, de una mezcla de compromisos en marcha y acciones futuras sin concreción alguna. Y que los 2.500 millones de euros adicionales de aportación anual eran pura propaganda sin el menor sustento real.
La extensión del conocimiento del Plan sólo ha hecho que arrecien las crÃticas de sectores económicos, polÃticos y sociales ante este popurrà de lo que ya hace el Gobierno central en las Islas y de lo que iba a hacer en los próximos años, con pocas novedades y casi nulos compromisos de nuevas inversiones: el 95% de sus contenidos ya estaba en marcha por los distintos ministerios o por entes públicos, o concierne a la aplicación de convenios en vigor o es la cuota que a Canarias le corresponde de planes sectoriales estatales. Cada vez son más los que señalan que se trata de un auténtico fiasco, de un Plan que no contribuye en modo alguno a superar nuestras graves dificultades, que no afronta la crisis ni servirá para diversificar la economÃa ni para crear empleo. Lo que supone una enorme irresponsabilidad polÃtica, tanto por parte de quienes lo han pergeñado como de quienes lo han aceptado acrÃtica y sumisamente.
Presupuestos
Los otros hitos, de menor relieve en comparación con los dos primeros, son los Presupuestos Generales del Estado y los de la Comunidad Autónoma para el año 2010. Respecto a este último, lo anunciado por el Gobierno canario parece repetir los errores de los últimos ejercicios, con baja inversión pública (un 11% menos que la ya ridÃcula del presente ejercicio) y recortes económicos en Educación y Sanidad, muestra de su escasa preocupación y sensibilidad social. Volviendo, además, a marginar a los cabildos y a los ayuntamientos.
En cuanto a los PGE vuelven a maltratar a Canarias, colocada muy por debajo de la inversión media estatal (621 euros per capita), con 481 euros en el caso canario, 140 euros por habitante menos. HarÃan falta 290 millones de euros para situarnos en la media. En ellos se cumplen las cláusulas de inversión que estipulan diversos estatutos de autonomÃa, mientras no ocurre lo mismo con el artÃculo 96 de nuestro REF. Asimismo, el Plan Canarias ni está ni se le espera en los PGE, mientras sà se refleja el Plan de Convergencia Interior de Castilla-León, con 2.412 millones de euros de inversión presupuestada. La labor de maquillaje de las enmiendas no modifica lo sustancial: son unos presupuestos malos para Canarias, que en nada responden a la gravedad de la situación socioeconómica de nuestra tierra.
El fracaso en la financiación, el frustrante Plan Canarias y los decepcionantes presupuestos para 2010 dibujan un panorama crÃtico para Canarias y su gente, que dificultará la superación de la profunda crisis que padecen las Islas y que nos alejará de España y Europa en bienestar. Y no es fruto de la casualidad sino de una concatenación de erradas decisiones polÃticas, con responsabilidades en el Ejecutivo canario y en el Gobierno central, que hipotecan gravemente a Canarias.
Román RodrÃguez, presidente de Nueva Canarias.
2 de Noviembre de 2009 a las 17:30
Que bueno, no lo habia visto
1 de Noviembre de 2009 a las 17:57
No te preocupes Román.por el tren Román,estamos en la Chanpions…
http://www.youtube.com/watch?v=kPyI3bYPuTg
1 de Noviembre de 2009 a las 16:32
Claro que si, futuro hipotecado el que Ud. nos dejará con su idea del tren. Nos hipotecará de verdad, y todo por un capricho personal suyo que no llegará a ninguna parte.
Mal grancanario es lo que es Ud..
Ni come ni deja comer en paz. Pa`’ su casa, que ya es hora. Fuera mal perdedor¡.
1 de Noviembre de 2009 a las 11:07
Como buen nacionalista Vd arremete contra los suyos de tenerife, no contra el poder central, como si Vds. se conformaran y aparecieran por generación espontánea. Desgraciadamente vd. se conocen mutuamente, han estudiado en la misma escuela, utilizan las mismas tácticas, el mismo lenguaje e incluso el mismo sectarismo. Como se puede confiar en un partido nuevo con digentes viejos y educados en esa escuela. Diganos cuando se volveran a fusionar o coaligar todo el nacionalismo canario. ..
1 de Noviembre de 2009 a las 07:53
La unica manera de contrarestar es debilitar a las huestes nacionales, que simplemente votan a rebollo sin pensar en las consecuencias para nuestra tierra y con el objetivo exclusivo de ver como se inflan. Duele pero esta claro, los chichas con su ATI sacan mas para su isla, que toda la rehatila de lamestrastes que disponemos en esta isla.